El río que es D’Oro

La ciudad de Oporto puede ocultar muchos tesoros, pero los más inigualables y que le dan su perfecto equilibrio entre el dulce y el salado, hacen además de esta fantástica ciudad el ingrediente agridulce de la Europa.

Visitar el Oporto significa calcorrear todos sus lugares históricos, los edificios más emblemáticos y las calles más importantes donde, otrora, se hizo historia. Existen los restaurantes más antiguos o los más modernos, las animadas galerías de arte y los “petiscos” (tapas) más famosos del norte de Portugal. Además hay iglesias que se mantienen abiertas a los turistas y las tiendas de artesanía que abundan en la “Ribeira” y que casi las encontramos “casa sí-casa no”. Todos los itinerarios de Oporto están repletos de lugares interesantes para visitar y conocer, para enterarse un poquito más de la historia de la ciudad.

Douro River Taxi

Con más de 890km, el río Douro es el tercer río más extenso en la Península Ibérica

Sin embargo, hay algo que ninguno de estos guiones menciona y que es un imagen de marca de esta preciosa y encantadora ciudad. Es en Oporto que se encuentra la puesta de sol más hermosa y que se extiende por leguas desde su lejana fuente de agua dulce, en España, hasta su liberación de agua salada, en la “Foz do Douro”: el rio Douro (o Duero en España) es el local mágico donde, todos los días, el sol se despide de forma diferente de los ojos que lo admiran.

Con más de 890km, el río Douro es el tercer río más extenso en la Península Ibérica, nasciendo a 2080 metros de altitud, justo en los Picos de la sierra de Urbião. Desde que nace, nunca suspende su curso en dirección al mar, hasta que se libere de las curvas sinuosas que tiene de contornar durante toda su jornada. Cuando llega a la ciudad de Oporto, el Douro ha ya atravesado numerosas otras ciudades y pueblos en España y en Portugal, entre las cuales destacamos sus últimas grandes pasajes en territorio portugués: Foz do Tua, Pinhão y Peso da Régua. Asimismo, el río pasa por distintos distritos: Bragança, Guarda, Viseu, Vila Real, Aveiro y, finalmente, Oporto.

Es por eso interesante saber que la “bajada” de este bellísimo río termina en la principal ciudad del norte de Portugal, acreditada como Patrimonio de la Humanidad por UNESCO desde 1996. En ese año, la zona histórica del Oporto gaño un brillo especial, ya que todo su riquísimo esplendor ha sido reconocido internacionalmente. Sin duda que el río Douro es uno de los pilares más ilustres de toda la historia de la ciudad.

Rio Douro, Quinta da Roêda

En la actualidad, la ciudad de Oporto tiene cinco puentes en los que es posible hacer la travesía caminando o tomando un coche o hasta en tren. Sin embargo, a lo largo de los siglos, más de ocho puentes fueron conocidos y usados diariamente, para cruzar sus aguas por todos aquellos que vivían en sus orillas. Hoy solo quedan el puente de Arrábida, el puente del Freixo, el puente Infante D. Henrique, el puente D. Luis y el puente de São João, que son los únicos que se pueden atravesar, ya que las restantes están encerradas o desmontadas. Por ejemplo, el puente de las Barcas y el puente Pênsil D. Maria II no existen más. Los puentes Hintze Ribeiro, D. Maria y del Pocinho están encerradas pero otrora atravesaron el río Douro.

No hay duda de que el río Douro, en toda su extensión, es uno de los más bellos ríos de Europa y que trae muchas ventajas a todos los lugares donde sus aguas pasan. El río tiene a su rededor magníficos paisajes del área vitivinícola del Douro, y es el hidratante natural para los animales de la región. Todas las variedades de fauna y flora que se permiten sobrevivir en sus orillas son ejemplo vivo de que este río tan rico es de extrema importancia para su región. En la ciudad de Oporto, su riqueza nasce precisamente de su preciosidad y de lo que su ubicación y corso permiten. Nunca una puesta de sol ha inspirado a tantos poetas, tantas canciones de amor y tantos enamorados como en Douro.

Se dice que el amor y la belleza caminan por la mano y casi podemos asegurar que esto dicho nació de un corazón encantado por la majestuosa presencia del imponente río Douro. Porque no existen mejores vistas a la ciudad de Oporto de las que tienen como telón la orilla sur del Douro, contemplando sentado y tranquilo a las apasionantes y auténticas luces del atardecer.

Douro River in Porto